¿Qué es el IPL Facial?

Rejuve

Creo que todos hemos oído hablar de las maravillas del Photoshop. Una pena que sólo sirva para arreglar fotos, ¿no? Porque, reconozcámoslo: en la vida real, la piel tiene rojeces, manchitas, cicatrices, poros abiertos… Sobre todo en las zonas más expuestas como rostro, cuello y manos.

Así que hoy queremos hablarte de un tratamiento: el Fotorrejuvenecimiento IPL Facial, que si bien no hace “milagros photoshoperos” sí consigue mejorar y rejuvenecer ostensiblemente el aspecto de la piel.

¿Qué es el IPL Facial?

IPL Fotorrejuvenecimiento facialEs un tratamiento no invasivo que puede utilizarse en cara, cuello, escote y dorso de manos. Emplea una Fuente de Luz Pulsada Intensa (IPL) de banda ancha que resuelve de forma efectiva el eritema y enrojecimiento facial, y mejora el aspecto de la piel en general. Ofrece varias ventajas frente a otras modalidades de rejuvenecimiento de la piel más agresivas, como el resurfacing con láser o el peeling químico profundo:

  • Es efectivo para tratar el eritema y el flushing de la cara, del cuello y del pecho.
  • Se puede apreciar una mejoría sin periodo de convalecencia o recuperación.
  • Es seguro, con un riesgo mínimo de cicatrices o efectos adversos.
  • Puede emplearse en zonas como cuello, escote y manos.

¿En qué aspectos mejora la piel con IPL?

El objetivo del tratamiento con IPL, es conseguir un aspecto más joven de la piel, eliminando de forma selectiva manchas oscuras y arañas vasculares. Por eso, se utiliza para tratar:

 

  • Eritema, especialmente de cara, cuello y escote.
  • Rosácea.
  • Fotoenvejecimiento o daño solar de la piel.
  • Alteraciones de la pigmentación.
  • Poros abiertos.
  • Cicatrices de acné.

También lo utilizamos como procedimiento adyuvante en pacientes que se van a someter a un lifting quirúrgico, un tratamiento con láser, un peeling químico, o infiltraciones (relleno o toxina botulínica).

¿Cómo se realiza el tratamiento?

Es un procedimiento rápido, que normalmente no precisa de anestesia. El tratamiento se realiza en la consulta en unos 25-30 minutos, más o menos. Para conseguir  resultados óptimos, recomendamos una serie de 2 a 6 sesiones, a intervalos de tres semanas aproximadamente. Si el objetivo es el rejuvenecimiento de la piel (no tratar una lesión puntual), se recomienda repetir el tratamiento al año. Tras cada sesión de IPL es normal tener una ligera sensación de quemazón, similar a una quemadura solar, que desaparece en un par de horas. En los días siguientes, las manchas cutáneas se oscurecerán ligeramente, para después desprenderse espontáneamente en 7-15 días, dando paso a una piel mucho más limpia y joven.

Aclaramos algunas dudas frecuentes…

¿Es verdad que después de utilizar IPL no podré tomar más el sol?

piel-unificada-ipl-facial-vilarovira-blog-3No. Eso no es verdad. Como cualquier tratamiento despigmentante o que represente una regeneración de la piel, deben tomarse una precauación básica: no debe exponerse la zona al sol ni antes ni después de cada sesión. Pero pasado el plazo prudencial, puedes broncearte sin miedo y con total seguridad.   De todos modos, nosotros recomendamos seguir utilizando protección solar alta diariamente durante un par de meses, para prevenir un estado de hipo o hiperpigmentación. Si eres de los afortunados que este año adelanta vacaciones, y vas a una zona con mucho sol, nuestra recomendación es esperar a un tiempo después de la vuelta para hacer el tratamiento.

 

¿Hay algún caso en el que no se pueda hacer este tratamiento?

Sí. Existen algunas situaciones muy concretas en los que estaría desaconsejado el tratamiento, como por ejemplo embarazo, cáncer de piel, pacientes que toman Roacutan u otros medicamentos con efecto de fotosensibilización, y algunos otros casos. Tampoco lo recomendamos en personas de piel negra o con un alto grado de pigmentación, como las que están muy bronceadas. Pero pacientes con lupus y escleroderma, por ejemplo, han sido tratados sin secuelas adversas.

¿Duele, pica, molesta o tiene algún otro efecto adverso?

Las complicaciones del IPL son mínimas y muy poco frecuentes. La mayoría son de carácter transitorio (algo de inflamación o quemadura), aunque alguna podría ser permanente. Por eso, en la visita previa al tratamiento, debemos realizar un historial completo (quemaduras solares, enfermedades, medicamentos, tatuajes cosméticos, etc.) y tratar cada caso particularmente, informando detalladamente de las expectativas que esperamos conseguir.

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